El Museo Picasso de Málaga

Málaga tiene algunos personajes famosos nacidos en la provincia, pero sin lugar a duda, el malagueño más universal es el pintor Pablo Picasso, el creador del cubismo, uno de los mejores pintores del siglo XX y un pintor que tiene un puesto entre los mejores artistas de la historia.

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¿Cómo comienza el Museo Picasso?

El museo comienza su andadura en 1953, cuando el Delegado de Bellas Artes de la Provincia de Málaga decide ponerse en contacto con Picasso. Juan Temboury, que así se llamaba el delegado, inicia unos tímidos contactos con el artistas, pidiéndole que done un par de obras de cada estilo para el museo que le querían hacer en su ciudad natal.

Cuando Picasso recibe la petición se emociona y decide colaborar, de modo que responde que no se va a limitar a enviar las obras que le piden, sino que enviará dos camiones con sus obras, para que el museo abra.

De esta manera, parecía que España, como por otra parte era lo natural, iba a tener el primer museo mundial dedicado al artista, en su tierra. Sin embargo, las autoridades del momento, franquistas, pararon el proyecto.

La razón fue política, ya que este artista vivía en Francia debido a que era comunista, una ideología que no tenía lugar con la dictadura franquista en plenitud, lo que hizo que este proyecto quedase abandonado durante años.

¿Cuándo se retoma el Museo Picasso?

El proyecto tiene que esperar varias décadas para volver a ponerse en marcha, ya con el artista muerto. En concreto, los contactos se retoman en 1992, siendo una nuera de Picasso la que se pone en contacto con las autoridades malagueñas, debido a dos exposiciones videos porno que se hacen sobre el autor en el inicio de la década de los noventa.

Así, cuatro años más tarde, en 1996, se comienza con el proyecto que culmina en 2003, cinco décadas más tarde, con la inauguración del Museo Picasso, un museo que podría llevar más de cincuenta años en Málaga de no haber sido por el régimen franquista, pues el autor estaba entusiasmado con la idea de tener un museo propio en su ciudad.

El museo de abre en el Palacio de los Condes de Buenavista

El museo no podía estar en cualquier sitio de videos de incesto, por lo que las autoridades buscaron un edificio singular y lo encontraron en el Palacio de los Condes de Buenavista, un inmueble del siglo XVI de tipología renacentista, perfecto para ser el Museo Picasso.

El edificio se remodeló para convertirse en un museo, con accesos adaptados para todo el mundo y un interior propio del siglo XXI, aunque respetando al máximo la tipología de un edificio que tiene ya alrededor de cinco siglos de historia.

Además, en el edificio se hicieron varias estancias, pues en él no sólo se pueden ver las obras del pintor, más de 200, sino que también hay una videos xxx biblioteca sobre el pintor, para que los estudiosos de su obra puedan acudir allí a aprender más sobre él  y un auditorio, en el cual se dan todo tipo de charlas sobre Picasso y sobre el arte contemporáneo en general.

En las obras se descubrieron diferentes restos arqueológicos, que los arquitectos han conservado y que ahora se pueden ver gracias a una pasarela y a una iluminación puesta específicamente para que los visitantes que buscan arte contemporáneo puedan apreciar los restos de lo fue la ciudad de Málaga hace muchos siglos.

 

La siderurgia en Málaga

¿Siderurgia en Málaga? Siempre se dice que en Andalucía no hay industria ni la habido jamás, pero eso no es cierto como vamos a ver ahora. De hecho, en Málaga incluso hubo industria pesada, altos hornos como los del norte de España.

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El primer complejo siderúrgico se situó en Málaga

Como he xxx dicho antes, en Málaga existió industria pesada, y no sólo hubo industria de este tipo, sino que el primer complejo siderúrgico importante en España se situó en la provincia en la Primera Revolución Industrial, que llegó tarde a España, lo que la sitúa en las dos primeras décadas del siglo XIX.

En concreto, en 1826 se abren unos altos hornos en Marbella, en la Fábrica de la Concepción otros en la Fábrica de La Constancia, estos en la ciudad porno de Málaga unos años después, en 1833 e impulsados ambos por Manuel Agustín de Heredia, un conocido empresario de la época.

Manuel Agustín fue el pionero, pero tras él fueron otros los empresarios que siguieron su senda, abriendo industria relacionada con la siderurgia, como por ejemplo la familia Larios, que diversificó mucho sus actividades en torno a la minería.

El problema es que Málaga no tenía carbón

Esta industria necesitaba carbón en cantidades industriales, nunca mejor dicho, y el problema es que en Málaga no había carbón, no había hulla, es decir, carbón en el subsuelo como si lo había en el norte de España.

Eso hizo que se tuviese que usar carbón procedente de la quema de la madera, lo que deforestó una buena parte de la provincia, además de ser muy caro. Por eso, al final las industrias malagueñas tuvieron que importar carbón inglés, importaciones que también eran caras debido a que había que pagar hasta un 50% de tasas por la importación.

El carbón nacional, como el asturiano, era mucho más económico al no tener tasas, pero la industria malagueña se topó con el subdesarrollo de Asturias, que en esa época sexo gratis no tenía puertos en los que poder cargar barcos de carbón.

El ferrocarril no fue la solución

A mediados del siglo XIX se comenzó a desarrollar la red de ferrocarril española, por lo que los empresarios malagueños pusieron en ella sus esperanzas, debido a que era una manera rápida y económica de traer el carbón que necesitaban.

Lo que ocurrió es que el ferrocarril porno casero llegó a la provincia, pero con mucho retraso, de manera que cuando lo hizo, la industria catalana y vasca se había hecho más competitiva, algo que la siderurgia malagueña ya no puedo remediar.

Eso hizo que a partir del año 1860 el declive se viese en esta industria, que poco a poco comenzó a decaer hasta su desaparición, en la cual la situación de Málaga en el sur también fue un factor que la perjudicó.

Esto se debió a que la Ley  de Minas favoreció que las empresas inglesas viniesen a España a explotar las empresas siderúrgicas, dado que ellos eran los que tenían la tecnología y el dinero para sacar el carbón y poner las empresas relacionadas con él.

Las comunicaciones en aquella época no eran las mejores, por lo que los ingleses se quedaron en el norte, a donde podían llegar fácilmente y en poco tiempo en barco, puesto que ir desde los puertos del norte a Málaga era un viaje que en aquella época duraba varios días.