Este lector electrónico de periódicos todavía no tiene nombre ni precio. Ha sido producido por Plastic Logic y se pondrá a la venta en 2009.
A través de conexión Wifi se actualiza constantemente las informaciones.
Como se que a mucha gente le parecían demasiados enlaces, pues he cambiado esta semana la forma para que resulte mas ameno. Durante un tiempo iré poniendo siete cada semana siguiendo el orden de mi blogroll.
Supongo que ya sabréis que Amebas a la derivacumple hoy dos años y está de fiesta. Como él tiene muchos lectores y amigos he pensado que igual no cogéis todos allí, así que le he preparado una fiesta en Mi ventana.
Como le gusta mucho el chocolate y futurama le he hecho esta tarta para comérnosla entre todos y celebrarlo. Los posavasos son un regalo para él por si no los tiene y le gustan.
Amebas a la deriva, es un blog que me gusta muchísimo porque aprendo bastante y me siento a gusto en él. Entre tantas categorías que abarca destaco: El cuerpo humanoe Internet y ordenadores, porque estas dos son las que mas me pirran (aunque me gustan todas).
Que aprecio mucho a Bender porque es una persona estupenda y un buen amigo. Que siempre le estaré agradecida por tanto que me ha ayudado y me sigue ayudando. Que si no hubiera sido por él pues no estaría yo aquí, ya se que lo he dicho muchas veces pero no es fácil olvidar eso ni dejar de agradecer.
Bueno Bender, que muchas felicidades en tu segundo aniversario de Amebas, que cumpla muchísimos mas y nosotros que lo veamos contigo. Y que te vaya siempre genial.
Dudo que algún lector mio no lo conozca pero si fuera así pues se lo recomiendo, porque es un blog fantástico como él.
Susurraban las hojas en el árbol; cantaba en ellas la brisa que recorre el mundo.
Sentado bajo un árbol, el pequeño Yegor escucha la voz de las hojas, su lenguaje de palabras breves, sus murmullos. Yegor quiso saber el significado de esas palabras del viento, qué le decían y, poniéndose de cara a él, preguntó: “¿Quién eres? ¿Qué quieres decirme?
El viento se calmó, como si en ese momento también él estuviera escuchando al niño, y luego volvió a balbucear, moviendo las hojas y repitiendo las mismas palabras.
“¿Quién eres?”, Yegor repitió su pregunta.
Nadie le respondió. La brisa dejó de soplar y las hojas parecieron dormirse. Yegor esperó a ver qué pasaría ahora, pero sólo empezó a atardecer. La luz amarilla del sol poniente iluminó el viejo árbol y se hijo más tedioso vivir. Debía irse a casa, a comer y dormir en la oscuridad, pero a Yegor no le gustaba dormir, quería vivir sin descanso y de este modo lograr ver todo aquello que vive por su propia cuenta. Lamentaba que por la noche debiera cerrar los ojos, porque las estrellas brillaban solas en el cielo, sin qué el participara de aquello.
Atrapó un escarabajo que se arrastraba por la hierba camino a su hogar y examinó la cara diminuta e inmóvil del insecto, sus ojos negros y bondadosos, que observaban a Yegor y a todo el mundo.
“¿Quién eres”, le preguntó Yegor.
El escarabajo no contestó, pero Yegor se daba cuenta de que el insecto sabía algo que él desconocía, y que simplemente fingía, se hacía el pequeñito, que se había vuelto escarabajo a propósito sin serlo realmente, sino otro alguien, Yegor no sabía quién.
“¡Mentiroso!”, exclamó Yegor y colocó al escarabajo patas arriba para descubrir quién era en realidad.
El escarabajo permanecía en silencio y sacudía con terrible fuerza sus rígidas patas, defendiéndose frente a la intromisión humana, negándose a someterse. A yegor le asombró la tenaz osadía del escarabajo, le cogió afecto y se convenció aún más de que no era un escarabajo, sino alguién más importante y listo.
“¡Mentiroso, no eres un escarabajo!-le espetó Yegor en un murmullo al insecto en su misma cara, mientras lo escudriñaba satisfecho-. No finjas, porque igual sabré quién eres. Así que mejor confiésalo.
El escarabajo agitó a la vez todas sus patas y brazos, amenazando a Yegor, que entonces decidió no seguir discutiendo con él.
“Cuando yo caiga en tus manos, tampoco diré nada”, y lanzó al escarabajo al aire para que volara a sus asuntos.
El escarabajo voló un poco, luego se posó en la tierra y continuó a pie su camino. Yegor se sintió de pronto aburrido sin él. Comprendió que nunca más lo vería y aun si lo viera, no lo reconocería, porque en la aldea había muchos otros iguales. Se iría a vivir a algún lugar, después se moriría y todos lo olvidarían: sólo Yegor recordaría al anónimo escarabajo.
Leyendo en 20minutos, me enteré ayer que discomgooglelación, es el nombre científico que se le da a la adicción a Internet. El termino viene de la unión de las palabras discombobulate y Google,
Para saber si padeces discomgooglelación hay algunos tests. Yo he hecho este y según el resultado no lo soy. Aconsejan que consultes con un psicólogo o psiquiatra si pasas de 60 puntos ya que es posible que la estés padeciendo.
El síndrome de abstinencia produce estrés y aumento del pulso.
Hace unos día puse un fragmento de Platónov: El paso del Tiempo. Por casualidad buscando cosas sobre Platonov llegó Rubén a mi blog. Él es un gran admirador de Platónov y se tomó la molestia de dejarnos algo sobre este escritor y he pensado ponerlo aquí en una entrada para compartirlo con vosotros porque es un detalle y en los comentarios se queda pero mas escondido.
Esto nos comenta Rubén sobre Platónov:
El trocito de El paso del Tiempo que habéis leído corresponde a una obra de Platónov que no está traducida al español. De este escritor, casi nada conocido por aquí hasta bien hace poco, no hay mucho disponible. Lo que os he comentado.
Si os parece, en lugar de esa continuación, os puedo transcribir el comienzo de otro relato. Pero antes me gustaría comentaros algo de Platónov. De su vida. Según sé, era un hombre de letras y, además, con formación técnica. Le encantaba inventar cosas, aparatos, que pudieran hacer la vida de la gente más agradable. Este hombre tuvo una vida dura, acordaos de que el siglo XX en Rusia es un siglo lleno de grandes esperanzas y grandes tragedias. Un hijo suyo, de nombre Platón, murió muy jovencito, después de salir enfermo de un campo de concentración. Y él mismo estuvo en uno de esos terribles campos. Además, tuvo que sufrir la censura, vivir bajo sospecha. Y ahora, una anécdota. Un día me llevé una sorpresa. Leía la obra de otro autor ruso, uno de cuyos relatos se llamaba El encantador de serpientes. El relato estaba basado en Platónov, porque el autor había coincidido con él (forzosamente, claro) en uno de esos Campos. Ahí lo había conocido. Lo que nos dice es más o menos lo siguiente. Los prisioneros del campo acostumbraban a buscar sus propias víctimas, y un día repararon en Platonov. Sus amenazas pronto se hicieron oir, eran unos matones, pero le propusieron a Platónov que no las llevarían a efecto si todas las noches les contaba una historia, un cuento, un relato. Todas las noches. Como un encantador de serpientes.
El biólogo José Antonio Rodríguez comenta que hace 30 años los fondos marinos de Málaga estaban llenos de algas y vida, pero han acabado con esto los barcos ilegales que han arrasado los fondos y la creación de playas para el turismo.
A tan solo dos metros de la orilla de los Baños del Carmen podemos disfrutar de nuestra naturaleza submarina porque están relativamente protegidos de la pesca profesional.
Una colonia de anémonas cubre una roca a dos metros de profundidad
Un banco de salemas.
Espirógrafos o plumeros de mar.
Peces negritas (Chromis chromis)
Tres pepinos de mar u holoturias reposan en un fondo arenoso a 2,5 metros de profundidad.
Un pez bodión y una doncella se aproximan a una roca en busca de alimento.
Un pez mojarra, con su franja negra y cuerpo amarillento característicos.
Pez mojarra. La proliferación de anémonas en los Baños del Carmen indica cierto grado de contaminación por nitratos.
Pez sargo soldado
Un pez torito reposa mimetizado en un fondo de guijarros.