Nombre popular con que era conocida la Plaza de la victoria, en la cual había una enorme jaula con monos, por demás desvergonzados, si se puede aplicar esa palabra a animales. Hacia los años sesenta del siglo pasado se hizo una remodelación y el jardín tomó otro aspecto mas acorde con los tiempos, tanto en su trazado como en su ornato, pues se instalaron unas estatuillas con motivos infantiles labradas por Pimentel, las cuales no tardaron mucho en acabar destrozadas. Como es natural los monos no volvieron pero la plaza conservó, y conserva todavía para algunos, tan pintoresco nombre.
Su atractivo reside en las características flores azul-violeta de jacaranda, y también cuenta con palmeras canarias, rosales, pacíficos y naranjos amargos.
Algunas esculturas son obra de Mario Anaya.
Hojalatero. Hombre que va por las calles anunciándose como componedor de averías o necesidades domesticas ente ellas soldarle asas a los jarrillos de lata. en la actualidad han desaparecido pero fueron frecuentes en tiempos de escasez.
“…que por dos reales un latero le pegaba con estaño el asa…”
Canción – A la lata, al latero
A la lata, al latero,
a la chica del chocolatero.
A la a, a la a,
Mariquita no sabe planchar.
A la e, a la e,
Mariquita no sabe barrer.
A la i, a la i,
Mariquita no sabe escribir.
A la.o, a la o,
Mariquita no sabe el reloj.
A la u, a la u,
¡Mariquita eres tú!
Famoso gitano malagueño de nombre Rafael Flores Nieto, que vivió a caballo de los siglos XIX y XX (1864-1940) ganándose la vida con lo que agenciaba con sus cantes y su guitarra.
Cantes del Piyayo
Ay…,
Ay, cuando yo fui pá Melilla (bis),
mi novia quedó llorando,
mi madre quedó rezando;
yo en cubierta saludando
y el barco pita que pita.
Ay…,
ay, llegando ya casi al “moro” (bis),
de Málaga me acordaba,
mis lágrimas derramaba;
porque tras de mi dejaba,
cuanto yo quiero y adoro.
Cuando me mandes carta,
niña no llores,
acuérdate que juramos:
eternos amores,
eternos amores,
eternos amores.
Mereció el honor de ser recordado es éste poema de José carlos De Luna.
Música de Paco de Lucía
Panchito López: Tren de cercanía que hacía el recorrido Málaga- Vélez costeando. Durante el verano era muy solicitado a pesar de su renqueante marcha.
“…aquel que las jóvenes generaciones han visto desaparecer y que jocosamente llamaban Panchito López, chiquito pero matón…”
El tranvía de Málaga, está ubicado desde hace décadas en el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso, pero tiene los días contados porque van a trasladarlo a las antiguas cocheras de la EMT.
Su futuro aun no esta decidido pero una de las posibilidades que se barajan es que vaya a parar a un pequeño museo en las antiguas oficinas de la EMT en El Palo, donde expondrán reliquias guardadas por la asociación Tran-Bus, como billetes, uniformes y máquinas expendedoras con 100 años de antigüedad.
Cenachero: vendedor ambulante de pescado que ofrecía su mercancía en cenachos de esparto los cuales colgados de los brazos, puestos en jarra, con cuerdas, contrapesados a modo de platillos de una balanza. En la actualidad es figura inexistente pero su estampa ha quedado como representativa de lo malagueño, de modo semejante a la del Biznaguero, y ha servido y aun sirve de inspiración a no pocos artistas y evocadores.
Como dato curioso, en tiempos de la dictadura del general Primo de Rivera llegó a prohibirseles a los cenacheros pregonar el nombre del pez (japuta) a viva voz…
Cenacho: Espuerta de esparto o palma, a la que se añade una cuerda para portarla, colgada del brazo que usan los cenacheros.
Diccionario popular malagueño, es una nueva categoría que he creado en mi blog, en la que recogeré accidentes naturales, obras y construcciones, monumentos, instituciones y entidades, hipocorísticos, seudónimos, sobrenombres y apodos gentilicios y voces con gran arraigo popular.
Curiosamente, me ha ocurrido muchas veces que cuando hablo con gente que no es de Málaga, les llama la atención muchas palabras que empleo, porque desconocen su significado.
Las voces las iré recogiendo del libro “Diccionario del habla Malagueña”, de Enrique Del Pino, un libro que me compré y me dedicó en la pasada feria del libro en Málaga. Es un libro que me encanta y hojeo de vez en cuando porque es estilo diccionario, y que me resulta la mar de curioso.