El Piyayo
Diccionario popular Malagueño por Jenny el 8 de diciembre del 2008
Famoso gitano malagueño de nombre Rafael Flores Nieto, que vivió a caballo de los siglos XIX y XX (1864-1940) ganándose la vida con lo que agenciaba con sus cantes y su guitarra.

Cantes del Piyayo
Ay…,
Ay, cuando yo fui pá Melilla (bis),
mi novia quedó llorando,
mi madre quedó rezando;
yo en cubierta saludando
y el barco pita que pita.
Ay…,
ay, llegando ya casi al “moro” (bis),
de Málaga me acordaba,
mis lágrimas derramaba;
porque tras de mi dejaba,
cuanto yo quiero y adoro.
Cuando me mandes carta,
niña no llores,
acuérdate que juramos:
eternos amores,
eternos amores,
eternos amores.
Mereció el honor de ser recordado es éste poema de José carlos De Luna.
Música de Paco de Lucía
¿Tú conoces al “Piyayo”,
un viejecillo renegro, reseco y chicuelo,
la mirada de gallo
pendenciero
y hocico de raposo
tiñoso…
que pide limosna por “tangos”
y maldice cantando “fandangos”
gangosos…?
¡A chufla lo toma la gente!…
¡A mi me da pena
y me causa un respeto imponente!
Ata a su cuerpo una guitarra,
que chilla como una corneja,
y zumba como una chicharra
y tiene arrumacos de vieja
pelleja.
Yo le he visto cantando,
babeando,
de rabia y de vino
bailando
con saltos felinos,
tocando, a zarpazos,
los acordes de un viejo “tangazo”.
Y el endeble “Piyayo” jadea,
y suda y renquea.
Y a sus contorsiones de ardilla,
hace son la sucia calderilla.
¡A chufla lo toma la gente!…
¡A mi me da pena
y me causa un respeto imponente!
Es su extraño arte
su cepo y su cruz,
su vida y su luz,
su tabaco y su aguardentillo…
y su pan y el de sus nietecillos:
“churumbeles” con greñas de alambre
y panzas de sapo,
que aúllan de hambre
tiritando bajo los harapos;
sin madre que lave su roña,
sin padre que “afane”,
porque pena una muerte en Santoña;
sin más sombra que la del abuelo…
¡Poca sombra, porque es tan chicuelo!
En el Altozano
tiene el cuchitril
-¡a las vigas alcanza la mano¡-,
y por lumbre y por luz un candil.
Vacía sus alforjas
-que son sus bolsillos-
Bostezando, los siete chiquillos
se agrupan riendo.
Y entre carantoñas, les va repartiendo
pan y pescao frito
con la parsimonia de un antiguo rito:
-¡Chavales!
¿Pan de flor de harina!…
Mascarlo despasío.
Mejó pan no se come en palasio.
Y este pescaíto, ¿no es ná?
¡Sacao de uno a uno del fondo del má!
¡Gloria pura é!
Las espinas se comen tamié,
que to es alimento…
Así….despasito.
Muy remascaíto.
¡No yores, Manuela!
Tú no pués, porque no tienes muelas.
¡Es tan chiquitita
mi niña bonita!…
Así, despasito.
Muy remascaíto,
migaja a migaja -que dure -,
le van dando fin
a los cinco reales que costó el festín.
Luego, entre guiñapos, durmiendo,
por matar el frío, muy apiñaditos,
la Virgen María contempla al “Piyayo”
riendo.
Y hay un ángel rubio que besa la frente
de cada gitano chiquito.
¡A chufla lo toma la gente!…
¡A mi me da pena
y me causa un respeto imponente!
Sueños de un hombre despierto-Casandra
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26 comentarios
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En Málaga es muy conocido el Pipayo
Muy bien recitado el poema de José Carlos de Luna, aunque para no faltar a la verdad, el Piyayo que aparece en los versos nada tiene que ver con el auténtico Piyayo, Rafael Flores Nieto, que fue la antitesis del personaje que retrata el poeta.
Hay un error en la fecha: el Piyayo murió, conforme consta en el certificado de defunción, el 25 de noviembre de 1940.
Caminando, yo lo conocía porque mi madre me contaba sobre él.
Miguel A, eso leí, que no tiene nada que ver como lo describe el poeta, pero bueno, es un poema muy popular y dedicado a él. Gracias por rectificarme la fecha porque no estaba segura.
Vaya, la verdad que me suena mucho eso de piyayo, pero no sabía que fue el sobrenombre de una persona. Me recuerdo de oirlo por ahí, pero creía que era una expresión como “chacho” o algo así.
Pues ya conoces quien era Andrés. Yo lo conocía por mi madre que lo nombraba mucho.
Hola a todos. De casualidad me acordé de la poesía del Piyayo que la había escuchado de pequeña en el colegio y me entró una curiosidad increible por volverla a leer, y dí con esta página.
Ni siquiera sabía que realmente el Piyayo existió.
Miguel Ángel, me has dejado intrigada con esto de que el Piyayo era la antítesis de la poesía. ¿Cómo era el Piyayo?
Un saludo.
Yo tampoco lo sabía Ana. Recordaba la canción porque mi madre la cantaba alguna vez y cuando hice esta entrada descubrí que existió realmente.
Un saludo.
Pues Jenny, nos tendremos que poner a investigar :-).
Si visitais la Web
https://www.flamencoenmalaga.es
tengo dos o tres trabajos que creo os aclararan bastante quién era Rafael Flores Nieto “El Piyayo”.
Gracias por el enlace Miguel Ángel, la visitaremos…
Hola Jenny, y también gracias a tí, Miguel Angel.
Ya he ido a este enlace, e independientemente he visitado otras páginas. Vaya si tenías razón; no tiene nada que ver la poesía de “El Piyayo” con lo que fue realmente D. Rafael, todo un artista.
Me ha envuelto de alguna manera su arte (he escuchado algunos fandangos suyos cantados por otros cantaores modernos), y eso que a mi el flamenco no me va.
Seguiré indagando un poco más en su figura. Gracias por darnos la primera guía.
Saludos desde Cádiz.
A mi también me sorprendió ver que no tiene nada que ver…
Un saludo Ana.
Jenny:
Fandangos NO
Cantes del Piyayo, antiguamente llamados tangos de Málaga. Pepe Luque Navajas, flamencólogo reconocido, nos habla de guajiras, ecos de carceleras, etc., pero termina adjudicando, dado la personal creación de Rafael Flores, el término de “Cantes del Piyayo” que es el aceptado sin discusión en el mundo flamenco.
Si tienes interés en conocer la creación del Piyayo, te recomiendo:
Ma nolillo el Herraor:El más cercano al Piyayo
Yo tengo el número UNO,
Trinitario tiene el DOS
y el número TRES lo tiene
Manolillo el Herraor
Ángel de Álora: que dulfica y musicaliza el cante
Antonio de Canillas: Gracejo y sabiduría
Juaneque: Fiel intérprete y voz adecuada
Perrate con Diego del Gastor. Una delicia
Todos ellos “colgados” en Internet
Miguel Ángel, ya está rectificado, muchas gracias por la rectificación y por lo que me recomiendas.
Saludos.
Gracias por saber algo del Piyayo pues es un poema que escuche hace como 50 años a unos titireteros que iban por los pueblos y desde entonces siempre crey que hera una historia verdadera pero fue uno de los poemas que me hicieron que empedara a amar la poesia. mushas gracias y un saludo.
Muchas gracias a ti por tu visita y me alegro que te haya servido.
Un saludo.
Escuché esta poesia en el año 1.945 en el Colegio de Huérfanos de Ferroviarios, en Madrid y me gustó muchísimo. Ahora hace solo dos días se me ocurrió ver si encontraba el texto y aquí lo tengo. Ahora todavía me gusta más.
Mi alerta sobre El Piyayo ha dado pié para volver a la página. Me alegra que siga viva (a
Jenny la sigo en otras y admiro su constancia y otras cosas). Sigo tras las huellas de rafael Flores y agradezco cualquier pequeño detalle sobre él, nunca se sabe cuando va a saltar la liebre y, en el caso de mi trabajillo son fundamentales.
Me alegra que lo hayas encontrado Raúl.
Un saludo.
Hola Miguel Ángel.
Te deseo suerte con la información que buscas.
Muchas gracias por seguirme y por tus buenas palabras.
Me ha alegrado bastante tu comentario y verte por aquí.
Qué ilusión me ha hecho recordar este poema! Soy vasca y mi tio ,que era bastante viajero, recitaba este poema cuando yo era pequeña. Me han venido las palabras a la cabeza sin pensar!muchas gracias!
A ti por tu visita.
Saludos.
CREIA QUE LA POESIA DEL PIYAYO ERA DE GARCIA LORCA Y ES DE UN TAL LUNA
Una vez más encuentro a la incombustible Jenny en mi repaso a las cosas del Piyayo del que soy adepto y admirador. Rafael Flores, al igual que otros muchos malagueños, es un olvidado más. Un hombre cuyos cantes viajan por el mundo, que presta su apodo a personas y establecimientos de toda índole, en Málaga le han robado hasta el nombre. Hasta hace unos años tenía un pasaje de no más de 10 metros en el Llano Mariscal, hoy cerrado por particulares; en el recinto ferial dispuso de una calle, hasta que el “avispado” de turno -supongo que será el mismo que está llenando Málaga de extraños artilugios u obras de arte que confieso no me gustan, ni entiendo- propuso cambiarlo por el de Antonio Rodriguez y pregunto: ¿quién fue este señor?.
Hago míos los versos de Antonio Beltrán Lucena:
“Fundido de bronce y sueño
yo quiero verte, Piyayo,
en un rincón malagueño,
mientras no estés, no me callo”.
A más abundancia de incuria municipal, tengo entendido que don José Carlos de Luna tampoco goza del reconocimiento que merece.
Pues que pena que le quitaran la calle en el recinto ferial.
precioso los versos…
Me alegra verte por aqui de nuevo.
Saludos.